Tel.Info.:+212 658 534422 WhatsApp:+34 649 182884 Fax: +34 965 265 500 Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

reservas

consultas

restaurante

RESTAURANTE

tripadvisor

facebook

Mapa de carreteras Marruecos


Hotel Al Alba / Asilah - Marruecos: Información sobre El Hammam

El Hamman


El hamman es el baño público, al tiempo que lugar de descanso y reunión política y social.

Seguramente el origen de esta costumbre proviene de las recomendaciones del Islam sobre las preceptivas abluciones, ya que estas son entendidas tanto para limpieza del cuerpo como del espíritu ya que el agua en el mundo musulmán es un elemento fundamental, don divino  que simboliza pureza y sabiduría

En Marruecos, cada barrio tiene su hamman, generalmente está unido a un horno de pan y así comparten caldera y fuego. Normalmente son de hombres o de mujeres, pero también los hay mixtos, éstos tienen días o horas reservados de manera alterna o disponen de dos puertas una para hombres y otra para la entrada de las mujeres.

En las medinas aún quedan en funcionamiento algún baño antiguo, de arquitectura tradicional, revestido por entero de zel-lig (azulejos) con una fuente central de agua. Los más modernos suelen ser más sencillos, aunque imitan a los antiguos. Están formados por tres salas correlativas en las que el bañista va pasando de manera paulatina a diferentes temperaturas ambientales. En la última estancia, la más calurosa, una pequeña alberca recibe un chorro de agua en ebullición junto a otra de agua fría, o bién dispone de grifos de agua caliente y fría para que el usuario llene un cubo con agua caliente mezclada con fría (a su gusto) y otro exclusivamente de agua fría.

Es aconsejable, cuando disponemos de tiempo, ir en las horas menos frecuentadas, normalmente antes del mediodia, de lunes a jueves. Es más cómodo y mas relajado, aunque menos auténtico.

Hay que llevar como elemento imprescindible una toalla de baño, como aconsejables unas chancletas, un bañador y una esterilla para el suelo y los útiles de aseo que consideremos necesarios (gel, champú, maquinilla de afeitar, etc.). Y llevar ropa de abrigo para después, si no queremos pillar un resfriado.

Al adquirir la entrada se puede comprar también el jabón (bildi) y una manopla áspera que se emplea para frotar el cuerpo; tenemos que indicar si deseamos la asistencia de una persona que nos ayude en el baño, nos dé los masajes y realice los estiramientos (Las tayabastes a las mujeres y los kiyassas a los hombres).

Después de cambiarnos y dejar la ropa en los vestuarios nos entregan dos cubos de plástico que utilizaremos para acarrear el agua. Atravesamos las salas fría y templada y nos adentramos en la última, la más calurosa. Llenamos los dos cubos. El cubo de agua caliente lo templamos a nuestro gusto con agua fría, vertemos agua sobre el suelo donde nos vayamos a tumbar y empezamos a acumular temperatura. Si nuestro cuerpo lo resiste nos tumbamos en el suelo. Tras unos minutos de descanso (10 está bien) nos vertemos el cubo de agua caliente para dilatar aún más los poros de la piel y después el cubo de agua fría para contraerlos y expulsar las toxinas. Este proceso se puede repetir si nos sentimos a gusto y no tenemos prisa.

Cuando deseemos dejar la sala caliente llenamos nuevamente los cubos y nos trasladamos a la segunda sala, la templada. Nuevamente vertemos agua caliente sobre el suelo y acto seguido nos embadurnamos con el jabón adquirido a la entrada. Nos aclaramos con agua caliente y después nuevamente con fría. Y procedemos a restregarnos todo el cuerpo con energía, con la manopla áspera, hasta que la piel enrojece. Nos aclaramos nuevamente con agua caliente y fría y, si no hemos contratado el masaje y estiramiento, nos trasladamos a la sala fría donde durante unos minutos el cuerpo va perdiendo temperatura.

Para realizar todo este proceso, sobre todo el enjabonado, vertido de agua y restregado de la piel es aconsejable hacerlo por parejas o bien solicitar la ayuda de los masajistas. Es aconsejable en nuestra primera visita a un hamman ir acompañado por alguien que conozca el ritual y nos ayuden a la hora de frotar el cuerpo o verter el agua. En su defecto solicitar, al adquirir la entrada, la ayuda del masajista.

Sobre los masajes y estiramientos es preciso puntualizar que no son realizados por fisioterapeutas y que por tanto deben abstenerse aquellas personas con problemas de salud. Además, si no estamos acostumbrados, es necesario avisar de que no sean enérgicos en su aplicación. Cuando observemos por primera vez cómo realizan su trabajo con otros bañistas tendremos una buena idea de lo que estamos hablando.

Es aconsejable, si podemos, ir en días y horas de poca actividad. Los días de diario y por la mañana son los mejores. Preguntar en el hotel a los trabajadores y os podrán aconsejar y aclarar cualquier duda

Las mujeres acostumbran a embadurnarse con pócimas y remedios caseros, se depilan y se lavan el pelo usando una arcilla jabonosa disuelta en agua de rosas y azahar, y para teñirlo y sanearlo la tradicional henna, que después de llevar durante horas e incluso días en la cabeza acostumbran a quitarse durante su estancia en el hamman.

En el fondo en el hamman se aprovecha la excusa de la higiene personal para lo que supone un placer relajante de tensiones.

 


Valid XHTML & CSS | Planeta Informático .es